En diciembre de 2024, la FDA aprobó tirzepatida como el primer medicamento dirigido específicamente a la apnea obstructiva del sueño moderada a grave en adultos con obesidad. Casi dos años después, el estudio que lo sustenta —SURMOUNT-OSA, publicado en The New England Journal of Medicine— sigue siendo la evidencia más sólida sobre esta conexión. Qué dice exactamente, y qué significa para México, donde uno de cada cuatro adultos tiene alto riesgo de padecerla.
La apnea obstructiva del sueño (AOS) ocurre cuando las vías respiratorias superiores se obstruyen de forma repetida durante el sueño, provocando pausas en la respiración (apneas) o respiración superficial (hipopneas). Es más frecuente en personas con sobrepeso u obesidad, porque el exceso de tejido graso alrededor del cuello y la faringe favorece el colapso de la vía aérea.
Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino (Ensanut MC 2016), publicada en Salud Pública de México por el Instituto Nacional de Salud Pública, el 27.3% de los adultos mexicanos tiene alto riesgo de síndrome de apnea obstructiva del sueño, un riesgo que se incrementa con el índice de masa corporal, la edad y la residencia en zonas urbanas. El estudio concluye que uno de cada cuatro adultos mexicanos vive con este riesgo, en gran medida sin diagnóstico.
"Es preocupante que casi 30% de la población se encuentre en alto riesgo para SAOS dada la baja accesibilidad a diagnóstico y tratamiento" — Ensanut MC 2016, Instituto Nacional de Salud Pública, publicado en Salud Pública de México.
El 20 de diciembre de 2024, la FDA aprobó Zepbound (tirzepatida) —la misma molécula que en México se comercializa como Mounjaro— para el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño de moderada a grave en adultos con obesidad, en combinación con dieta baja en calorías y actividad física. Es la primera vez que la autoridad regulatoria estadounidense aprueba un medicamento con esta indicación específica.
La doctora Sally Seymour, directora de la División de Neumología, Alergia y Cuidados Críticos del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA, lo describió como "un gran paso adelante para los pacientes con apnea obstructiva del sueño".
La aprobación se basó en dos ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, publicados como SURMOUNT-OSA en The New England Journal of Medicine, con 469 adultos con obesidad y AOS sin diabetes tipo 2. Un grupo usaba presión positiva en la vía aérea (PAP), el tratamiento estándar, y otro no podía o no quería usarla. Ambos recibieron 10 o 15 mg de tirzepatida o placebo semanalmente durante 52 semanas.
El desenlace principal fue el cambio en el índice de apnea-hipopnea (IAH), que mide cuántas veces por hora una persona deja de respirar o respira superficialmente durante el sueño. Tras 52 semanas, los participantes tratados con tirzepatida mostraron una reducción estadísticamente significativa y clínicamente relevante del IAH frente al placebo, junto con mayor proporción de remisión o AOS leve con resolución de síntomas, y una disminución significativa de peso corporal.
El diseño y las características basales del ensayo SURMOUNT-OSA están publicados en PubMed, lo que permite revisar la metodología completa más allá de los resultados topline.
El mecanismo propuesto no es misterioso: la tirzepatida actúa activando receptores de GLP-1 y GIP, hormonas intestinales que reducen el apetito y la ingesta de alimentos. Al bajar el peso corporal, disminuye también el tejido graso alrededor del cuello y la faringe, lo que reduce la probabilidad de colapso de la vía aérea durante el sueño. La FDA es explícita en señalar que la mejora de la AOS está probablemente relacionada con esta reducción de peso, no con un efecto directo del fármaco sobre la vía respiratoria.
"Al reducir el peso corporal, los estudios demuestran que Zepbound también mejora la apnea obstructiva del sueño." — FDA, comunicado de aprobación, diciembre de 2024.
Es importante ser precisos: la aprobación de la FDA es para el mercado estadounidense y para una marca (Zepbound) específica. En México, la tirzepatida está autorizada por COFEPRIS bajo la marca Mounjaro para diabetes tipo 2 y para el manejo crónico del peso; la indicación puntual para apnea del sueño responde a un trámite regulatorio distinto que cada país resuelve por separado. Esto no significa que el beneficio no aplique aquí —la fisiología es la misma—, pero sí que la decisión de usar el tratamiento con este objetivo debe tomarse siempre con el médico tratante, evaluando cada caso.
La supervisión médica es todavía más relevante considerando que en febrero de 2026 COFEPRIS emitió una alerta sanitaria por la venta ilegal de productos con tirzepatida sin registro sanitario, señalando riesgos de sobrecarga hepática y renal por su uso indiscriminado sin supervisión especializada. El origen regulado del producto y el seguimiento clínico no son opcionales.
En Seleah, el programa de Mounjaro y otros agonistas GLP-1 se integra dentro de Longevidad y bienestar, e incluye una valoración inicial que contempla factores de riesgo de apnea del sueño —ronquido, pausas respiratorias observadas, fatiga diurna, hipertensión— como parte de la historia clínica. Seleah no diagnostica ni trata la apnea del sueño directamente: cuando el perfil del paciente lo sugiere, la referencia a un especialista en medicina del sueño para estudio polisomnográfico es parte del protocolo, no un paso opcional.
El vínculo entre obesidad, apnea del sueño y tratamiento con GLP-1 es especialmente relevante para:
Quienes buscan además preservar masa muscular durante un tratamiento GLP-1 pueden revisar nuestro artículo sobre sarcopenia y GLP-1, que aborda ese otro efecto documentado del tratamiento.
No de forma directa. La aprobación de diciembre de 2024 corresponde a la FDA, la autoridad regulatoria de Estados Unidos, para Zepbound (tirzepatida) específicamente en apnea obstructiva del sueño moderada a grave con obesidad. En México, COFEPRIS ha autorizado la tirzepatida (comercializada como Mounjaro) para diabetes tipo 2 y control crónico de peso; la mejoría de la apnea del sueño se documenta como consecuencia de la pérdida de peso, pero su uso debe decidirse siempre con el médico tratante y con producto de origen regulado, nunca con presentaciones sin registro sanitario.
Los signos más frecuentes son ronquido fuerte y frecuente, pausas en la respiración notadas por otra persona, cansancio o somnolencia diurna pese a dormir suficientes horas, y despertar con sensación de no haber descansado. Estos síntomas, junto con sobrepeso, obesidad o hipertensión, se asocian a mayor riesgo según cuestionarios de tamizaje como el de Berlín. El diagnóstico definitivo requiere un estudio de sueño (polisomnografía) realizado por un especialista, no puede establecerse solo con síntomas.
No. El estudio SURMOUNT-OSA incluyó tanto a personas que usaban presión positiva en la vía aérea (PAP) como a quienes no podían o no la toleraban, y en ambos grupos la tirzepatida mejoró el índice de apnea-hipopnea de forma adicional. Esto sugiere un rol complementario, no sustituto: la decisión de reducir, mantener o suspender el CPAP corresponde al médico especialista en sueño que sigue al paciente, nunca debe hacerse por cuenta propia.
En el estudio SURMOUNT-OSA la mejora del índice de apnea-hipopnea se midió a las 52 semanas de tratamiento continuo, en paralelo con la pérdida de peso progresiva. No es un efecto inmediato: depende del ritmo individual de pérdida de peso, la dosis alcanzada y el apego al tratamiento, por lo que requiere seguimiento médico continuo y expectativas realistas desde el inicio.
Médica cirujana. Posgrado en medicina estética, obesidad y longevidad; diplomado en medicina funcional y ortomolecular. Cédula profesional 13413234.