Cuidamos el rostro con constancia, pero las manos suelen quedar fuera de la rutina y son de las primeras en mostrar el paso del tiempo: venas y tendones más visibles, piel delgada, aspecto hundido. Esto es lo que muestra la información aprobada por la FDA sobre el tratamiento del dorso de la mano con Radiesse, con cifras concretas de eficacia, efectos esperados y riesgos.
La indicación que aprobó la FDA para Radiesse en las manos es específica: corregir la pérdida de volumen en el dorso de la mano, con el fin de reducir la visibilidad de venas y tendones. Es decir, el tratamiento no "borra" manchas ni arrugas finas de la piel, sino que repone soporte en el tejido que hay debajo.
La propia FDA incluye el dorso de la mano entre las zonas donde existen rellenos dérmicos aprobados, junto con labios, mejillas y mentón. Eso no significa que cualquier relleno sirva para cualquier zona: cada producto se aprueba para indicaciones concretas, y conviene preguntar en qué zona y con qué evidencia se usa el que te proponen.
"Las manos no se rejuvenecen con un solo gesto: primero se define si el problema es volumen, calidad de la piel o ambos, y con eso se elige el tratamiento."
Los datos provienen de las instrucciones de uso aprobadas por la FDA para el dorso de la mano, que resumen un estudio clínico con 113 participantes que completaron el seguimiento, con un grupo tratado y un grupo control. La eficacia se midió con una escala de 5 puntos de pérdida de volumen de la mano, donde 0 es ausencia de pérdida y 4 es pérdida severa.
Un matiz importante: estos son los datos del fabricante presentados a la FDA, no un ensayo independiente. Además, el estudio no incluyó a personas menores de 26 años ni mayores de 79, así que no hay información en esos grupos.
Según las instrucciones de uso, el producto se coloca en el plano subdérmico, entre el tejido subcutáneo y la fascia superficial, paralelo al dorso de la mano. Se inyectan pequeños bolos de no más de 0.5 mL entre el segundo y el cuarto metacarpiano, con un máximo de 3 mL por mano por sesión, y después se masajea el material para distribuirlo de forma uniforme. La ficha pide de forma explícita evitar venas y tendones.
La hidroxiapatita de calcio es un bioestimulador: aporta volumen inmediato y, además, estimula la producción de colágeno propio. Si quieres entender esa diferencia con otros productos, la explicamos en nuestro artículo sobre Radiesse e hidroxiapatita de calcio.
Este tratamiento tiene una recuperación más notoria que otros faciales, y es mejor saberlo de antemano. En la información de la FDA, durante los primeros seis meses se reportaron con frecuencia efectos leves a moderados:
"Casi todas las manos se inflaman después del procedimiento; lo relevante es cuánto y por cuánto tiempo, y eso se planea con anticipación."
Las instrucciones de uso advierten sobre la inyección accidental en un vaso sanguíneo, que puede provocar complicaciones graves y permanentes, y sobre el riesgo de infección, que en casos raros podría requerir retirar el material quirúrgicamente. También señalan que se debe tener especial cuidado para no inyectar venas ni tendones. Está contraindicado en personas con antecedente de alergias graves con anafilaxia, hipersensibilidad a los componentes y trastornos de sangrado. Después del procedimiento se recomienda evitar ejercicio intenso y exposición al sol o al calor durante 24 horas.
Estos riesgos no son motivo para descartar el tratamiento, sino para exigir tres cosas: un médico con formación anatómica, un producto con registro sanitario vigente en México y una técnica de bajo volumen por punto de inyección.
Médica cirujana. Posgrado en medicina estética, obesidad y longevidad; diplomado en medicina funcional y ortomolecular. Cédula profesional 13413234.