Se le conoce como la hormona del sueño, pero la piel también la produce de forma local y responde a ella. Esto es lo que confirma —y lo que todavía no confirma— la evidencia científica sobre la melatonina aplicada tópicamente frente al fotoenvejecimiento.
La melatonina es una hormona producida principalmente por la glándula pineal y conocida sobre todo por su papel en la regulación del sueño. Pero la piel humana —incluidos los queratinocitos y los folículos pilosos— también la sintetiza de forma local y expresa receptores funcionales para ella, lo que le permite actuar directamente sobre el tejido cutáneo, no solo a través de la circulación sistémica.
Esta síntesis local es la base de su interés en dermatología cosmética: una molécula con actividad antioxidante y antiinflamatoria demostrada, presente de forma natural en la piel, que puede reforzarse mediante aplicación tópica.
"La melatonina no es un ingrediente nuevo de moda: es una molécula que la propia piel ya sintetiza y con la que ya convive. Lo que la ciencia está definiendo ahora es exactamente para qué sirve aplicada desde fuera, y para qué todavía no hay evidencia suficiente."
La investigación describe varias actividades fisiológicas de la melatonina relevantes para la piel, derivadas de dos décadas de estudio de esta molécula fuera de su función en el sueño.
El terreno donde la melatonina tópica cuenta con evidencia clínica más sólida es la fotoprotección. Estudios controlados con placebo, aleatorizados y doble ciego —el diseño de mayor rigor en investigación clínica— muestran que aplicar melatonina 15 minutos antes de la exposición a radiación UV suprime de forma casi completa el desarrollo de eritema inducido por UV, con un efecto que depende de la dosis: la formulación al 2.5% mostró mayor eficacia que la del 1% en la reducción del enrojecimiento medido por colorimetría.
Un dato relevante para entender bien su uso: la protección solo se observa cuando la melatonina se aplica antes de la irradiación. Cuando se aplica después de la exposición al sol, los estudios no encuentran un efecto protector significativo.
Aquí es donde conviene ser precisos, porque es también donde más se exagera en el marketing cosmético. La revisión más reciente y exhaustiva sobre el tema, publicada en 2024 en International Journal of Molecular Sciences, concluye que la mayoría de los estudios sobre melatonina tópica como agente antiaging tienen limitaciones de diseño o combinan la melatonina con otros ingredientes activos —lo que impide aislar su efecto real sobre arrugas, firmeza o densidad dérmica.
La única excepción documentada con mayor claridad es un ensayo que sugiere un posible beneficio en el tratamiento de ciertas formas de alopecia en mujeres. Para el resto de los marcadores de envejecimiento cutáneo, la propia revisión señala que se necesita investigación adicional para llegar a conclusiones definitivas.
"Es una diferencia importante: hay evidencia sólida de que protege frente al daño agudo del sol, y evidencia todavía preliminar de que revierte signos ya establecidos de envejecimiento. Comunicar esa diferencia con honestidad es parte de nuestro trabajo."
Por su perfil de seguridad —los estudios clínicos la describen como bien tolerada al aplicarse tópicamente— la melatonina se está incorporando como activo antioxidante complementario en rutinas cosméticas nocturnas, junto a otros antioxidantes como la vitamina C o la niacinamida. Al ser un ingrediente cosmético, su regulación en México corresponde a COFEPRIS bajo el marco de productos cosméticos, distinto al de los medicamentos.
Lo que la evidencia no respalda es sustituirla por el protector solar de amplio espectro durante el día: su papel documentado es de refuerzo antioxidante, no de barrera física o química contra la radiación UV.
En Seleah abordamos la melatonina tópica como una pieza más dentro del protocolo de longevidad y bienestar, nunca como una solución aislada ni como sustituto de procedimientos de aplicación clínica. Su lógica biológica —reducir el estrés oxidativo de fondo— es complementaria a la de otros ejes que ya trabajamos, como la protección mitocondrial del NAD+.
Considerar melatonina tópica dentro de la rutina tiene sentido, sobre todo, para:
Médica cirujana. Posgrado en medicina estética, obesidad y longevidad; diplomado en medicina funcional y ortomolecular. Cédula profesional 13413234.